El Coaching en los negocios ayuda al desempeño laboral

No hay que confundir el coaching con el mentoring

No es de extrañar que para muchos el coaching y el mentoring en los negocios sean iguales. Sin embargo, existen diferencias que los altos mandos deben comprender para usar correctamente ambos tipos de competencias. Tanto los coaches como los mentores cuentan con aportaciones valiosas, a veces en aspectos críticos y otras relacionadas    con servicios que se prestan a la comunidad. En realidad existen más similitudes que diferencias. Sin embargo, las pocas diferencias pueden resultar ser importantes para el éxito o el fracaso de este enfoque.

Los coaches de los negocios frecuentemente proporcionan lo siguiente:

  • Asesoramiento de forma individual o grupal de acuerdo a la forma en que pueden mejorar la eficiencia en las operaciones de la Compañía.
  • Como manejar el estrés en el liderazgo, procesos y / o de actitud, sin que necesariamente se tenga una gran experiencia en alguna industria en particular.
  • Diseñan seminarios en equipo con la finalidad de mejorar el desempeño del personal.

Los mentores emiten mensajes más personales:

  • Generalmente se trata de una asociación más informal que se utiliza hacia una persona experimentada y hacia un compañero con menos experiencia.
  • Los mentores generalmente brindan asesoramiento de forma personal.
  • Un mentor y su estudiante comparten frecuentemente sus ideas y pensamientos en temas específicos de la industria, empleo y/o compañía en particular.

El coaching y el mentoring proporcionan un valor agregado al desempeño del empleado.   La clave radica en entender la diferencia entre ambos e implementar el programa correcto.

¿Cómo hacer que el Coaching en los negocios sea efectivo para mejorar el desempeño laboral?

A veces se considera incluso entre los ejecutivos, que el coaching en los negocios solo se puede aplicar en las operaciones del negocio o cuando se obtienen bajos resultados. Obviamente es más fácil reconocer la necesidad de un cambio y de mejorar cuando el resultado final no es lo que la compañía desea. A veces, sin embargo, el momento más oportuno para utilizar el coaching es cuando la compañía está obteniendo buenos resultados.

Existe la tendencia natural de usar “los mismos métodos” cuando las operaciones de la compañía son exitosas. En décadas pasadas, esta estrategia funcionaba bastante bien. Una actitud de “Hay que seguir haciendo lo que estamos haciendo” era suficiente para permanecer en el mercado. Pero el desarrollo de mercados emergentes en un mundo globalizado hace de este un peligroso enfoque contemporáneo.

El coaching efectivo, sin embargo podría tomarse como medicina preventiva. En este caso un buen coacheo de negocios no necesariamente debe contar con un alto nivel de experiencia en alguna industria en particular, se puede trasladar sus teorías y conocimientos a individuos y grupos, independientemente de su situación actual. Los mejores coaches pueden estimular, re-enfocar y vitalizar a individuos y grupos a fin de mejorar su desempeño laboral inculcando en ellos una mayor dedicación a su rendimiento.

Cuando una compañía parece estar funcionando bien, un coach efectivo a menudo puede generar en los individuos y equipos de trabajo el deseo de mejorar su rendimiento. Piense en los mejores entrenadores del mundo de los deportes profesionales. La mayoría no eran superestrellas o expertos en dicho deporte. Los mejores son los que se consideran jugadores aficionados, algunos ni siquiera practicaron ese deporte después de haber cursado el bachillerato o la universidad.

Existe una razón bastante sólida para que los mejores jugadores tiendan hacer los peores entrenadores mientras que los jugadores menos brillantes pueden llegar hacer los mejores entrenadores. Para las superestrellas jugar y moverse en la cancha puede resultar bastante fácil, por ejemplo Larry Bird, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos en el basketball veía el partido en cámara lenta desde la cancha, ahora vayamos al salón de la fama en el baseball con Ted Williams, tenía una visión perfecta a sus 18/20 años que le permitía lanzar la bola mejor que cualquiera, pero para ellos puede ser muy difícil  enseñar jugadas básicas a otros jugadores desde una perspectiva como entrenadores.

Los entrenadores que como jugadores contaban con menos habilidades tenían que estudiar todos los aspectos y matices del juego sólo para lograr un desempeño adecuado, sin embargo son ellos los que entienden las dificultades que se tienen para mejorar el rendimiento y llevarlo a niveles más altos. Los conflictos cotidianos de los jugadores no son un misterio para estos entrenadores. Irónicamente, se encuentran en condiciones de ayudar a las superestrellas, que aunque tienen un alto rendimiento, por supuesto, pueden seguir aprendiendo nuevas técnicas que los hacen aún mejores.

La misma regla aplica para que un coach sea efectivo. Por ejemplo, puede encontrar un coach extremadamente exitoso aunque no sea un experto en utilizar medios electrónicos y sin embargo que ha obtenido buenos resultados en incrementar el rendimiento de una compañía que se dedica al desarrollo de software. Como muchos entrenadores de basketball, los coaches de negocios comprenden mejor a los empleados que sus propias compañías. Ellos saben que cada persona es diferente y puede responder positiva o negativamente – a diferentes estímulos.

Los coaches experimentados desarrollan programas y temas de naturaleza general interponiendo detalles relacionados con la industria para proporcionar una base para sus seminarios. Ellos aprenden tanto como sea posible de la retroalimentación que reciben de los empleados a los que capacitan. Usando este nuevo conocimiento, los coaches más efectivos marcan objetivos a sus “jugadores” dependiendo de sus características y preferencias para mejorar su desempeño laboral.

La clave radica en elegir al coach adecuado. El desafío está en encontrar al mejor coach que pueda incrementar el desempeño laboral de sus empleados.   Así como el fracaso de los entrenadores de baseball, Joe Torre en San Luis y Terry Francota en Filadelfia, que fueron historias de éxito para los equipos de Nueva Cork y Boston respectivamente, un coach puede trabajar maravillosamente en algunas compañías y no funcionar en otras.

Sin embargo, si la administración tiene la sensación de que cierta firma o coach se ajusta a lo que su personal necesita, los resultados pueden ser muy positivos. Si sus empleados hacen una conexión directa con el coach, el siguiente paso es que mejore su desempeño laboral. Aún si su compañía está teniendo dificultades para lograr el éxito, un buen coach puede mejorar el desempeño individual de sus empleados o de sus equipos estratégicos.

 

 

 

 
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